La importancia de ahorrar cuanto antes

El ahorro es la parte del ingreso que no se destina para el consumo. Es un hábito que consiste en reservar una porción de los ingresos que será usada en los planes que se tengan para el futuro. Ahorrar es muy importante para cualquier persona, pues sirve para sortear dificultades económicas o materializar sueños sin necesidad de endeudarse.

Hay muchas razones para realizar un ahorro, como comprar una casa, realizar un viaje, gozar de un buen retiro o simplemente atender los imprevistos. Todo aquello que anhela constituye la mejor motivación para guardar una poco de lo que ingresa, bien sea por salario o por renta.

¿Cuánto ahorrar?

Independientemente de sus ingresos, siempre debe destinar una parte de estos para ahorrar; lo importante es separar la misma proporción para convertirlo en un hábito quincenal o mensual. Lo ideal es apartar primero el dinero que se va a ahorrar y aplicar lo que queda para pagar los compromisos financieros y gastos adquiridos, de esta manera siempre logrará ahorrar.

En algunos casos las empresas promueven el ahorro por medio de fondos de empleados o asociaciones que descuentan previamente cierto monto y lo guardan bajo políticas estrictas de retiro o con destinación específica. Esta puede ser una buena estrategia en aquellas situaciones que no existe auto-disciplina para ahorrar.

En cualquiera de los dos casos, con disciplina o amparado por algún ahorro obligatorio, se debe propender siempre a destinar por lo menos un 10% del ingreso para el ahorro. Ahora bien, si hay un motivo específico por el cual va a ahorrar y éste incluye una fecha futura exacta para alcanzarlo, como es el caso de unas vacaciones, es recomendable determinar el valor de lo que va adquirir, dividirlo en el número de meses que faltan y así sabrá cuanto debe separar cada mes. Lo importante es definir un objetivo y actuar consecuentemente para alcanzarlo.

Por pequeño que sea el ahorro, el simple hecho de empezar a constituirlo, genera un hábito que va a permitir lograr sus metas y satisfacer sus deseos.

¿Para qué ahorrar?

Si bien es cierto que el ahorro posibilita materializar los sueños, lo más importante radica en que genera una sana costumbre que le permite organizar sus ingresos y priorizar el consumo. La buena práctica del ahorro se constituirá en la mejor carta de presentación al momento de solicitar un crédito.

El ahorro representa un soporte para atender cualquier emergencia y va a permitir una mejor calidad de vida en el futuro. Es mucho mejor consumir responsablemente en el presente y ahorrar montos fijos hoy, que vivir gastando más de lo que se gana y estar siempre sobre-endeudados. Ahorrar le permitirá vivir tranquilo y le dará la seguridad e independencia financiera que necesita para cumplir metas y afrontar imprevistos. El hábito del ahorro debe convertirse en un estilo de vida que garantice a la sociedad estabilidad económica, manteniendo un constante crecimiento y otorgando tranquilidad en temporadas desfavorables.Con el ahorro programado es posible garantizar un mejor futuro para usted y las próximas generaciones. Entonces qué espera, organice sus gastos según su importancia, priorice y alcance sus metas.

Seguros de vida

Aunque en muchas ocasiones surjan dudas, en los últimos tiempos, la cobertura de dependencia en los seguros de vida constituye un buen respaldo ante un futuro imprevisible. Por desgracia, ninguna persona está exenta de sufrir un accidente o una enfermedad que le haga perder su independencia física o psíquica. Tanto en estos casos como a medida que se va envejeciendo, es necesario contar con una ayuda para realizar las tareas básicas del día a día.
Existen distintos niveles de dependencia que cubren los seguros: dependencia severa y gran dependencia. En el primer supuesto, es imprescindible recibir asistencia para llevar a cabo las actividades cotidianas, aunque no es precisa una atención permanente. Sin embargo, una persona con gran dependencia necesita una ayuda constante para realizar cualquier función de su vida diaria con un apoyo continuado. Por lo tanto, la pérdida de la autonomía puede ser total o parcial y en función del grado, será necesario recibir la ayuda de un tercero en mayor o menor medida.

Seguro de dependencia frente a la Ley de Dependencia

El aumento de la esperanza de vida está derivando en un incremento del número de personas dependientes. Por ello, hace algunos años que entró en vigor la Ley de Promoción de la Autonomía Personal y Atención a las personas en situación de dependencia, más conocida como la Ley de Dependencia. El objetivo de esta norma era configurar un sistema de prestaciones públicas destinado a las familias con algún miembro que no se pueda manejar por sí mismo y necesite cuidados continuos.
Sin embargo, desde que se puso en marcha esta ley en el año 2006, las ayudas para proteger a este colectivo se han caracterizado por un retraso prologado, así como por cuantías insuficientes. En este contexto, lo más recomendable es contar con un seguro de vida que incluya la cobertura de dependencia para cubrir al completo las necesidades que puedan surgir en caso de sufrir una discapacidad o cualquier tipo de limitación física o psicológica.

¿Qué garantiza un seguro de dependencia?

Al producirse el hecho que da derecho a beneficiarse de la cobertura de dependencia, el asegurado puede recibir ayuda de diferentes formas. En función de la póliza que se haya contratado y de la política de la compañía aseguradora, es posible obtener una indemnización en forma de renta, capital o bien a través de la prestación de unos servicios concretos para materializar la asistencia necesaria. En este último caso, las garantías más habituales suelen ser el servicio de ayuda a domicilio, cuidado personal, teleasistencia, estancia en una residencia o centro especializado, etc.
No obstante, hay que tener en cuenta que cada aseguradora establece sus propias limitaciones y exclusiones para acceder a estas coberturas del seguro de vida. Así, antes del momento de la firma del contrato, lo más probable es que sea necesario cumplir con algunos requisitos médicos, así como informar sobre cualquier enfermedad que se haya tenido. Por otro lado, también es importante leer detenidamente las exclusiones de la póliza, ya que algunas situaciones quedan fuera de la aplicación de la cobertura.
En cualquier caso, la cobertura de dependencia siempre supone un motivo de tranquilidad, sabiendo que existe una buena protección ante cualquier hecho súbito que pueda ocurrir en la vida. Esta calma es mucho mayor si se tiene familia, ya que la utilidad de estos seguros evita que el cónyuge o los hijos se vean obligados a realizar un desembolso económico si se produce un hecho que dé lugar a una situación de dependencia.

Más que una nueva tendencia

Fuente: https://www.condusef.gob.mx

 

Actualmente obtener información sobre Educación Financiera es mucho más sencillo y hasta podríamos llegar a pensar que es un tema que sólo está de moda o que se trata de una nueva tendencia en educación que en algún momento puede desaparecer, pero no es así.Saber manejar nuestros recursos determina y condiciona nuestro día a día, además de tener importantes consecuencias si no lo hacemos correctamente. La Educación Financiera surgió debido a la ausencia de información y herramientas con las que contamos para tomar decisiones informadas al momento de gestionar nuestro dinero.

Por eso de acuerdo a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), entendemos por Educación Financiera al proceso mediante el cual, logramos un mejor conocimiento de los diferentes productos y servicios financieros, así como sus riesgos, beneficios, y además mediante esta información, desarrollamos habilidades que nos permiten una mejor toma de decisiones, lo que deriva en un mayor bienestar económico general.

Debemos tomar en cuenta que cada persona es diferente; cada quien tiene sus propios objetivos, planes, acceso a algún tipo de financiamiento, distintas capacidades de ahorro, entre muchas otras cosas. Por esto la Educación Financiera acompaña el crecimiento de cada individuo y genera conocimiento y confianza al momento en que decide utilizar un producto o servicio financiero. Ten presente que entre mejor informado estés, mejores serán tus decisiones y menores los riesgos de sobreendeudamiento.

Tomando en cuenta lo anterior, la Educación Financiera aparece como un compromiso de trabajo coordinado entre Instituciones Financieras y los usuarios, que trabajando en conjunto permite lograr acciones más eficientes y una mayor difusión en diversos canales y medios.

Al sumarse a un sistema formal, como usuario obtendrás mayores ventajas, conocerás las opciones más apropiadas para mejorar tu bienestar financiero y sabrás dónde y cómo puedes defender tus derechos.

¿Qué sucede en las escuelas?

Existen opiniones encontradas en cuanto a qué y cómo enseñar a los niños y jóvenes a saber manejar su dinero. A menudo trabajamos para evitar una exposición temprana de nuestros niños a temas que creemos son “solo para adultos”, pero no pensamos que la comprensión de temas básicos sobre Educación Financiera les facilitará la toma de futuras decisiones.

El problema no reside en enseñar temas de adultos a los niños a temprana edad, sino en transmitirles conocimientos erróneos, o confiar en que otras personas les explicarán este tipo de temas, por ejemplo: colegio, trabajo, amigos, etc.

La importancia de la Educación Financiera ha aumentado con el paso del tiempo, debido a la existencia de cada vez más productos y servicios financieros, por ello creemos necesario incluir la impartición de temas de Educación Financiera dentro de las aulas de los colegios.

En los últimos años, el panorama educativo ha pasado de centrarse en la cobertura, a darle prioridad a la mejora de la calidad educativa y al fortalecimiento de una cultura de la evaluación. Y qué mejor forma de evaluar nuestros conocimientos que aplicarlos en la vida diaria.

La Educación Financiera es una formación que, por medio de planteamientos reales y contextualizados, pretende que adquieras capacidades que te ayuden a conocer el significado de términos que escuchas diariamente como: seguro, Afore, CAT.

Lamentablemente una gran cantidad de la población no conoce cómo abrir una cuenta bancaria, efectuar una compra a meses sin intereses, pagar impuestos, calcular o diferenciar tipos de intereses, acudir a un cajero automático, ahorrar para el retiro, etc.

Podríamos llegar a pensar que los docentes son los facilitadores ideales para realizar esta labor dentro de las aulas. Por ello, resulta necesario capacitarlos para que brinden las herramientas necesarias sobre el funcionamiento del mundo de la economía y las finanzas y su importancia en la vida diaria. Muchos países han comenzado a encaminar a sus alumnos en la Educación Financiera que necesitan, han desarrollado pilotos que han provocado la creación de diversas actividades extraescolares para complementar la formación de los jóvenes y niños.

El 15 de Mayo se conmemora el día del maestro y es un recordatorio que sirve para que las autoridades, y todos los que participan en el Sistema Educativo de nuestro país, realicen el compromiso de seguir fortaleciendo y ampliando la Educación Financiera para contribuir en la mejora de la economía de las familias, lo que necesariamente se reflejará en una economía nacional más sólida y productiva.

No dejemos de lado que la educación que se recibe en casa es primordial y pretender que los docentes enseñen todo lo que necesita un niño para formase, es delegar el trabajo que también corresponde a los papás. Para poder llevar a cabo la enseñanza de este tipo de materias acordes a las necesidades reales de nuestra sociedad, usemos la tecnología avanzada con la que contamos actualmente, fomentemos metodologías más innovadoras y capacitemos a los docentes para poder confiar más en nuestro sistema educativo formal.

¿Qué beneficios obtienes con Educación Financiera?

  • Aprendes a planificar un futuro solvente.
  • Administras de la mejor forma tu dinero.
  • Sabes seleccionar qué productos y servicios se adaptan a tus necesidades.
  • Adquieres el hábito del ahorro.
  • Aprendes a ser previsor.

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“La crisis financiera del 2008, por ejemplo, se dio por usuarios que no entendían por completo las condiciones de los préstamos, y por prestamistas que no sabían cuán complejos y ambiguos eran sus propios instrumentos financieros”.

María José Roa García, investigadora del departamento de Economía del Centro de Estudios Monetarios Latinoamericanos (Cemla).