Hemos aprendido lo frágil que es la vida, signo de los tiempos que nos ha tocado vivir. Todavía recuerdo aquel año de influenza H1N1 en México, lo viví con miedo y -como muchos- nunca conocí a alguien infectado. Pero estos tiempos de pandemia por COVID han sido y siguen siendo distintos. Estoy seguro que hoy todos conocemos o al menos hemos sabido de alguien contagiado, ya sea amigo, compañero o familiar, pero que es cercano a nosotros. Y no es poca cosa, porque además en muchos de esos casos, nos hemos enterado de fallecimientos.

La vida es así de frágil, volátil cómo las acciones en la bolsa, unos días arriba, otros días abajo y otros días en crisis. Y estos movimientos llegan, no avisan, simplemente suceden, así igualito que en la bolsa, insisto. Nadie esperaba un virus, nadie estaba “preparado” para que llegara el COVID. Pero, aunque no sabemos que va a suceder mañana, si sabemos que hay cosas que nos pueden cambiar la vida de un día a otro: una enfermedad, un accidente, la pérdida del empleo, un sismo, un incendio, un choque, una pandemia.

Yo sí aprendí la lección y hoy gasto menos y ahorro más que nunca, tengo seguro médico y siempre uso cubrebocas cuando llego a salir y disfruto más a mi familia que nunca. ¿Qué lecciones aprendiste en estos últimos meses de pandemia?